miércoles, 8 de febrero de 2012

Ferraz toma la iniciativa y redacta el documento de “los partidarios de Rubalcaba” en el PSM (que dos horas más tarde pasa a denominarse de “críticos con Tomás Gómez”)

La incapacidad del aparato de Ferraz para encontrar un nombre que aúne los intereses enfrentados de las diferentes familias que pretenden aunar voluntades para presentar una candidatura alternativa a la de Tomás Gómez, produjo ayer un hecho inédito en el socialismo madrileño. Por primera vez, un documento que pretende pasar por elaborado por dichas familias, se ha conocido a través de una filtración de un programa de radio, y no por una presentación pública de las personas que habrían asumido su redacción, que a la hora de redactar este post continúan, pues, sin conocerse.

El texto, denominado  “ALTERNATIVA ‘POR EL CAMBIO Y LA CONVIVENCIA’ EN EL PSM-PSOE” (sic), fue dado a conocer por el programa de Onda Cero Gente de Madrid, que aseguraba “haber tenido acceso al mismo”. Se da la circunstancia de que en dicho programa colabora habitualmente un diputado de la Asamblea de Madrid, que trabajó en la campaña de Rubalcaba, que no ha intervenido en ningún pleno y que parece estar teniendo algún “problema tecnológico” en los últimos tiempos de imprevisible consecuencias, lo que pudiera arrojar alguna luz sobre la procedencia del documento. Es más, desde Gente de Madrid se lanzó la “exclusiva” presentándola como un texto elaborado por “los defensores de Rubalcaba”, y así estuvo siendo difundido a través de las redes sociales durante sus primeras horas de existencia pública. Hasta que alguien cayó en lo evidente que resultaba así su origen, y pocas horas más tarde, el mismo texto empezó a ser difundido como de “los críticos con Tomás Gómez”.

El presunto manifiesto destaca por la simpleza de sus argumentos, lleno de lugares comunes. Aunque algunos de sus puntos pretenden, con clara intencionalidad, negar los logros obtenidos por el partido socialista de Madrid en los últimos años. En uno de ellos, por ejemplo, el texto dice “Para establecer nuevas alianzas del Partido Socialista con l@s ciudadan@s y las fuerzas sociales que comparten valores progresistas en la Comunidad de Madrid, desde los sindicatos hasta las asociaciones en defensa de los servicios públicos y las entidades vecinales. Porque en la actualidad esas alianzas no existen”. Lo cierto es que nunca el PSM había mantenido relaciones tan fluidas como las actuales tanto con sindicatos, organizaciones de defensa de los servicios públicos, entidades vecinales y movimientos asociativos. De hecho, la participación de más de un centenar de estas organizaciones en repetidas reuniones con la dirección del PSM permitió que en la elaboración del programa electoral que defendió Tomás Gómez en las elecciones de 22 de mayo del pasado año, se recogieran las demandas y reivindicaciones de estos colectivos, y así fuera reconocido por los mismos. Las hemerotecas son testigos de ello.

Asimismo, se pretende negar la dura y férrea labor de oposición que el grupo socialista está desarrollando en la Asamblea de Madrid; sobre todo en las sesiones de control de los jueves, que están poniendo en situaciones realmente incómodas al gobierno presidido por Esperanza Aguirre, empezando por ella misma y acabando por cada uno de sus consejeros. También las hemerotecas pueden dar cumplida cuenta de ello; algo que no es posible constatar con anteriores líderes de la oposición en Madrid, ya fuera porque los candidatos impuestos por Ferraz abandonaban la asamblea tras perder las elecciones, o por el ninguneo al que los medios de comunicación les sometían, que Tomás Gómez y el actual grupo parlamentario han conseguido romper por primera vez en largos años.

Sorpresa ha causado también -así como rubor y alguna sonrisa, según ha podido constatar Socialismo Confidencial- el punto que dice “Para elaborar un discurso coherente (sic), fundamentado en los valores socialistas, con iniciativas propias de una izquierda moderna y atractiva: el empleo como prioridad, la defensa de los servicios públicos, el blindaje de las políticas de bienestar, una fiscalidad progresiva, las reformas competitivas, más y mejor democracia. Porque hoy en nuestro discurso hay demasiadas estridencias y bandazos”. Los valores que se reclaman, evidentes en un partido que se considera de izquierdas, son reconocidos hoy en toda España como propios del Partido Socialista de Madrid, que no sólo ha hecho bandera de ellos desde que Tomás Gómez es secretario general del mismo, sino que, más allá de los simples enunciados, han sido plasmados en propuestas concretas. Propuestas que fueron inicialmente criticadas, y que han acabado siendo asumidas por la dirección federal, incorporadas al programa electoral, e incluidas en el reciente documento marco aprobado en el Congreso de Sevilla. Excepto, y ello no ha pasado desapercibido, las que, precisamente, proponían más y mejor democracia interna, como la elección directa por los militantes de los secretarios generales en todos los territorios. Esta reivindicación de la militancia sí forma parte de la ponencia marco presentada de cara al congreso de Madrid.

Finalmente, y dentro de las obviedades y vaguedades del documento, se incluyen un par de párrafos que no dejan lugar a dudas sobre el origen del mismo. Por un lado una llamada expresa “para que los socialistas de Madrid tengamos unas relaciones normalizadas con la dirección del PSOE (sic), como integrantes de un proyecto nacional y con la autonomía que garantizan nuestras normas. Porque el conflicto no nos ayuda”. Los anónimos redactores del texto parecen formar parte de aquellos que consideran “conflicto” las legítimas aspiraciones de las federaciones que conforman el PSOE y la defensa y lucha por las necesidades de los territorios que defienden, y llaman a renunciar a ellas cuando puedan entrar en colisión con los intereses y directrices marcadas por la dirección federal del partido.

En resumen, un documento en el que no es sólo fácil detectar la huella de la dirección federal del PSOE, como evidenció la torpe presentación hecha a través de la filtración al programa Gente de Madrid de Onda Cero. Sino que ha sorprendido por su escasa entidad política en un momento en que los militantes debaten en las agrupaciones las enmiendas al documento marco del inminente congreso regional. Y también porque, como apuntábamos al principio, por primera vez aparece sin que nadie haya sido capaz de atribuirse su autoría. Y por su propio encabezamiento, que ha tenido que ser cambiado a lo largo de sus primeras horas de existencia. Recordemos que cuando fue hecho público por Onda Cero -para sorpresa de propios y extraños en el partido socialista- se presentó como suscrito por los “defensores de Alfredo Pérez Rubalcaba”, y que unas horas después -se entiende que tras la lógica y preocupada intervención de sus auténticos promotores- pasó a ser difundido como de los “críticos con Tomás Gómez”.


Tensiones ante la indefinición de Ferraz ¿"Unidad y cambio"?

En otro orden de cosas, los problemas que está encontrando la dirección federal del PSOE para hallar quien le represente frente a la candidatura de Tomás Gómez, han puesto de manifiesto la enorme división entre las diferentes familias que deberían unirse para intentar quebrar la mayoría del actual secretario general, presuntamente bajo el lema "Unidad y cambio".

En algunas agrupaciones, y puesto que aún no se conoce “el acuerdo” al que estas familias “van a llegar”, han empezado a presentarse más de una lista para elegir los delegados “no tomasistas” al congreso regional de primeros de marzo. Situación que no sólo preocupa en la sede de la calle Ferraz, sino a la propia militancia del PSM, que, en sólo unos días desde que terminó el 38 Congreso Federal, está siendo testigo de cómo vuelven a surgir los intereses enfrentados de aquellos grupos que hicieron de la federación socialista madrileña una jaula de grillos incapaz de mantener un discurso único, y caracterizada por las cuotas, repartos y parcelas de poder en permanente disputa.