Que Rubalcaba se ha marcado como primer objetivo de su mandato como nuevo secretario general del PSOE acabar con Tomás Gómez parece cada vez un hecho más constatado. Lo avisó durante la campaña de las elecciones primarias en las que Ferraz quiso disputarle, fallidamente, el liderazgo a Gómez presentando a Trinidad Jiménez. “Decirle que no al secretario general", en referencia a Zapatero, "es algo que tendrá consecuencias”, advirtió entonces el flamante líder federal.
Desde su victoria el pasado fin de semana en Sevilla los movimientos en Ferraz para mover la silla a Tomás Gómez no se han hecho esperar, y “la pasarela Cibeles” de posibles alternativas, como la definió ayer el diputado autonómico José Quintana, es pasto de los titulares de prensa. Como adelantaba ayer Socialismo Confidencial, el mayor problema con el que se encuentra Ferraz es encontrar a tiempo un candidato que satisfaga los intereses diversos y enfrentados de las antiguas familias del PSM, acostistas, simanquistas y cepedistas, y, además consiga ilusionar a una militancia que continúa apoyando mayoritariamente al actual secretario general de los socialistas madrileños.
A la lista que ya se conocía se siguen sumando nombres. Hoy, el del actual secretario regional de la UGT, José Ricardo Jiménez, uno de los posibles sustitutos de Cándido Méndez al frente del sindicato a nivel nacional y que, aunque es militante del PSOE, no participa habitualmente en la vida del partido, lo que implicaría la recuperación de las viejas prácticas de “paracaidismo” en el socialismo madrileño, cuyos desastrosos resultados todos recuerdan en el PSM. Sigue sonando, aunque él mismo se haya autodescartado, Valeriano Gómez, sobre todo después de que, esta misma mañana, la nueva número dos del partido, Elena Valenciano, haya afirmado que “el PSM tiene un líder que opta a la reelección” pero, al ser preguntada por el exministro de trabajo, haya añadido que “es uno de los mejores políticos que tiene Madrid y España y será una persona a la que haya que tener cuenta." También se ha sumado a la pasarela Ángel Viveros, exalcalde de Coslada, aunque este no contaría con el apoyo de las diversas familias que tratan de buscar un difícil consenso entre ellas para disputar el liderazgo a Tomás Gómez.
Desde Ferraz se están aplicando al máximo para justificar el acoso al secretario general de los socialistas de Madrid. Un nuevo argumento que ha empezado a circular es que Tomás Gómez "fue puesto a dedo” por Zapatero y que no tiene “credibilidad democrática”, aunque ello suponga ignorar que Gómez ha ganado democráticamente dos congresos regionales, unas elecciones primarias y, más recientemente, el congresillo que confirmaba que sigue contando con una mayoría de apoyos en el PSM. Y obviar, además, que precisamente el dedo de Rubalcaba es el que busca incesante a quien señalar para intentar disputar el liderazgo al líder madrileño.
Pedro Castro entra en escena
Otro que ha salido a intervenir en favor de Ferraz ha sido el exalcalde de Getafe Pedro Castro, quien ayer afirmó que «nunca hemos estado más lejos de la Puerta del Sol que desde que estamos en Callao», en referencia a los resultados electorales cosechados por Tomás Gómez. Lo que Castro oculta en sus declaraciones es que Tomás Gómez mejoró el resultado obtenido por los socialistas en las elecciones municipales del 22 de Mayo del pasado año, como puede observarse en el siguiente gráfico que recoge los votos obtenidos a nivel municipal y autonómico en aquellos comicios:
Es bien sabido que todo el mundo relaciona la debacle iniciada en las elecciones autonómicas y municipales y culminada en las generales del 20 de noviembre con la gestión que el PSOE hizo de la crisis, que afectó a los resultados electorales del partido en todo el territorio nacional, y acabó dibujando un mapa azul en toda España. Sin embargo, el 22 de Mayo, la candidatura de Tomás Gómez superó en casi 50.000 votos a la suma del resto de candidatos socialistas en toda la comunidad de Madrid, lo que desmiente las palabras de Pedro Castro (al que Gómez sacó 3.000 votos en Getafe), que afirman que la opción del actual líder madrileño habría mermado las opciones del PSM de recuperar el gobierno de la Comunidad autónoma.
