La presentación de una nueva candidatura para el 12 Congreso del PSM, por esperada y previsible no debería haber dado en principio más que para una entrada en la que se anunciara que Rubalcaba por fin tiene un nombre para enfrentarse a Tomás Gómez. No nos engañemos, los lectores de este blog conocéis perfectamente las claves de todo este asunto, como para que hiciera falta más aclaración. Sin embargo los correos y mensajes recibidos dándonos detalles de cómo se ha desarrollado el proceso y pidiéndonos que los hiciésemos públicos, nos han llevado a dedicar a este tema varias de nuestras últimas entradas.
Es cierto que a lo largo de estos días recibimos algunos correos recriminándonos que relacionáramos tan abiertamente la elección de Acera, con Rubalcaba, pero haber hecho otra cosa hubiese resultado un insulto a nuestros lectores. Que la candidatura de los críticos está diseñada directamente por Ferraz en coordinación con las antiguas familias de la FSM que siguen sin asumir que el PSM ya no es el reino de Taifas en que ellas lo convirtieron, es tan obvio y ha habido tan poco interés en que no se notara que atacar a quienes nos limitamos a poner de manifiesto lo evidente hace más gracia que otra cosa.
No vamos a insistir en este momento en las semanas de negociaciones entre familias que se odian entre sí casi tanto como odian a Tomás Gómez, las presiones de Rubalcaba a Valeriano Gómez, a Jaime Lissavetzky o a José Ricardo Martínez. No vamos a insistir en la comida de la Fumata Blanca, en la que ni siquiera estaba la propia Acera y de la que se ha evitado que El País publicara la foto, ni en la propia presentación en la Agrupación de Centro en la que la candidata hablaba de aire fresco y de un PSM habitable rodeada precisamente de los que llevan 20 años haciéndolo inhabitable; ni en los perfiles de Twitter que vuelan de Rubalcaba a Acera milagrosamente. No, no vamos a insistir en eso porque a estas alturas todos los lectores de Socialismo Confidencial lo sabéis. Tanto los que queréis ocultarlo, como los que queréis amplificarlo. Los hechos son los que son y ya se han contado.
Esta entrada la queremos dedicar a contestar la pregunta que más veces nos habéis hecho estos días y que es la misma que se hacen miles de personas en las dos últimas semanas: ¿Qué tiene Rubalcaba en la cabeza? Más allá de especulaciones, ideas y conclusiones aventuradas, Socialismo Confidencial ha buscado estos días la respuesta entre quienes mejor conocen al actual Secretario General del PSOE, entre su entorno, entre quienes han trabajado y trabajan con él, entre aquellos que mejor le conocen y la respuesta ha sido sorprendente: Rubalcaba solo tiene en la cabeza las primarias para elegir candidato a la presidencia del Gobierno.
“Alfredo está obsesionado con las encuestas que teníamos en las que si el 38 Congreso hubiesen sido unas primarias, la victoria de Carmen hubiese sido indiscutible” aseguraba hace unos días alguien muy cercano al cántabro. Rubalcaba está decidido a volver a presentarse a las elecciones dentro de 4 años y sabe que eso pasa por ganar las primarias a las que seguro se tendrá que enfrentar. Con una victoria por el 51%, a pesar de usar toda la artillería pesada en este combate, no había más opción que hacer una Ejecutiva de puro aparato con el único objetivo de hacerse con el control absoluto del partido en el menor tiempo posible. Ese es el plan y a eso se van a dedicar todos los esfuerzos en los próximos meses. “Andalucía está perdida y a Rajoy no va a haber quien le tosa por lo menos en 8 años. A ver si nos enteramos y estamos en lo que estamos” fue la frase que se escuchó la semana pasada en una conocida cafetería cercana a Ferraz.
Nadie en Ferraz en estos momentos tiene en mente ganar elecciones. Se trata de hacerse con el control total del partido para asegurar la última cuota de poder una vez que todo se ha perdido. Eso es lo urgente, hacer oposición puede esperar. Una vez que se tiene clara esta idea, todo empieza a tener sentido. La idoneidad de la estrategia y las premisas de las que parte pueden ser discutidas, sin embargo lo que está empezando a hacer saltar todas las alarmas es el precio al que se está dispuesto a conseguir el objetivo marcado.
La "oposición responsable" defendida por Rubalcaba sólo busca no ser una molestia para el PP en estos momentos en los que todos los esfuerzos se tienen que centrar en la batalla interna, pero el precio a pagar es que el PSOE siga alejándose de sus bases en un momento en el que los progresistas españoles se están echando a la calle. Entre los ciudadanos no se entiende que tras perder 4 millones de votos por hacer políticas de derechas, ahora desde la oposición se siga sin criticar esas mismas políticas. Por no hablar del espectáculo de división interna que se está dando en estos momentos.
Todo esto hace que ya sean muchos los que hablen del 38 Congreso como el “Congreso Negro” y que empiecen a dar por buena una de las frases que más se oyó el domingo en el que Rubalcaba era proclamado Secretario General: “los que refundaron el PSOE en Suresnes lo han enterrado en Sevilla”. Se ha dinamitado al Partido en Sevilla y se está trabajando sin descanso en dinamitar Madrid, sin que ningún rubalcabista le tiemble el pulso, sabiendo como saben las consecuencias que esto traerá.
Es cierto que Griñán no lo tenía fácil, pero el enfado de los ciudadanos con las recientes medidas del PP dejaban abierta la posibilidad de mantener la Junta aunque fuese en coalición. Hoy eso ya es imposible. Quien hoy se sienta en la silla de Pablo Iglesias ha entregado a los señoritos andaluces el gobierno sólo por defender su interés personal.
Y en Madrid el panorama no es mucho mejor. Tras años en las que los socialistas madrileños han vivido divididos en familias irreconciliables, Tomás Gómez ha conseguido crear una mayoría sólida ajena a las antiguas guerras que da al PSM estabilidad. Hoy se está consolidando un líder fuerte con un alto grado de conocimiento ciudadano, con un proyecto de izquierdas que conecta con el sentir de la calle, y mientras se refuerzan alianzas sociales deterioradas durante décadas, se cuenta con un grupo parlamentario sólido en la Asamblea.
Mientras el PP madrileño ha llegado al fin de su ciclo político tras 20 años en el gobierno. Con Botella en la alcaldía y Aguirre de retirada justo en el momento en el que Rajoy llega a la Moncloa, la estructura sobre la que el PP ha edificado su fortaleza en Madrid estos años se derrumba. El momento en el que el PSM empieza a hacerse fuerte coincide con el momento en el que el PP empieza a debilitarse.
Sin embargo nada de esto parece importar a Rubalcaba. Sabe que Acera no va a ganar el congreso, a pesar de que desde Ferraz ya se ha dado orden de torcer la voluntad al precio que sea de unos 40 delegados que se entienden más recuperables, pero eso no le importa, su única intención es debilitar a Gómez y preparar el asalto para las primarias de Madrid. Si eso tira por tierra las posibilidades de los socialistas de recuperar una plaza tan importante como Madrid, poco importa. La “aldea gala”, como ya se refieren en el resto de España al PSM, es hoy un partido que lidia con el PP mejor que el PSOE y que lleva a rebufo ideológicamente a Rubalcaba (recordemos que Rubalcaba que hizo su programa electoral partiendo del programa de Callao, que en Sevilla ha acabado aprobándose la elección de candidatos por primarias a la francesa tal y como reclamaba Tomás Gómez en contra de casi toda la ejecutiva anterior o que Gómez fue el primero en anunciar públicamente su presencia en la manifestación del 19F , cuando otros aún andaban pensando como justificar su ausencia) y eso hacen de él un partido incómodo.
Ese es el verdadero problema. Tomás Gómez es a día de hoy el único líder nacional que se ha enfrentado al todopoderoso Ferraz y ha ganado, el único al que todavía no pueden doblegar y sobre todo el único que puede ocupar el puesto vacante de líder ideológico en un PSOE volcado por completo en lo orgánico.
Y ahora, si queréis podemos hacer como que todos los que hacemos y leemos este blog no sabemos nada de esto, y volvemos a hablar de Acera, de sus frases de “aire fresco” o de la campaña de imagen que hará El País, presentándola como una militante que ilusiona con su discurso y que llegará la Congreso al borde de la victoria, o como ganadora, según las instrucciones que reciban.
Por cierto. ¿Habrá sido Esperanza Aguirre la primera en mandar a Rubalcaba un SMS felicitándole por tener candidata a la Secretaría General de PSM, como ya ocurrió tras la victoria del cántabro en el 38 Congreso?