domingo, 29 de enero de 2012

PATÉTICO INTENTO DEL EQUIPO DE RUBALCABA DE DESACREDITAR A CHACÓN EN LA RECTA FINAL HACIA EL 38 CONGRESO

No ha cogido por sorpresa a nadie que, dadas las circunstancias, el equipo de Alfredo Pérez Rubalcaba, consciente de la creciente ola de apoyo a Carme Chacón detectada en los últimos días, haya decidido la última medida desesperada de intentar desacreditar a la candidata, haciendo uso para ello del medio de cabecera de la vieja guardia del PSOE. El grupo PRISA, del que formaba  parte el responsable de prensa de Rubalcaba, Rodolfo Irago, hasta que fichó por el exvicepresidente, publica hoy un extenso artículo cuyo objetivo no es otro que el de ensuciar, por medio de insinuaciones y una extraña mezcla de nombre y lugares comunes, la trayectoria de Carme Chacón, a la que presenta, en un tono bastante machista, poco menos que como una mujer manejada por su marido, carente de liderazgo y envuelta en supuestos manejos que acabaron, tras la creación de Público y La Sexta, con el papel del El País y el grupo PRISA como medios de referencia de los progresistas.

Tras constatar que el último cartucho de ayer, movilizando a la vieja guardia del aparato oficialista de Ferraz, no conseguía mermar las posibilidades de Chacón, ahora se pretende, según el panfleto publicado en El País, que “Rubalcaba se presenta para evitar que el partido caiga en manos de un conglomerado de intereses variados que son los que han hecho perder músculo al partido”, como si el exministro del Interior, que en los últimos años ha tenido mucho más poder tanto en el partido como en el Gobierno que la candidata, además de encabezar la candidatura que ha cosechado la mayor sangría de votos que haya tenido jamás el PSOE -cuatro millones-, no tuviera nada que ver con su situación actual.

El desesperado artículo (que recuerda mucho a aquella maniobra contra Borrell tratando de implicarle en un escándalo de corrupción y que acabó provocando el abandono del ganador de las primarias ante Almunia) viene a admitir, con más o menos claridad, que el aparato del PSOE teme que vuelva a darse un proceso de elección adverso a sus intereses, como ocurrió con las primarias de Borrell o el congreso de 2000, en los que las tesis oficialistas perdieron ante la voluntad de un nuevo rumbo de las bases socialistas. De paso, se aprovecha para arremeter contra Zapatero, vinculando la candidatura de Chacón con el entorno de este, pero obviando que la ”nueva vía” que impulsó al aún secretario general del PSOE al liderazgo estuvo formada también por personas que, realmente, trabajan en el entorno de Rubalcaba, como Trinidad Jiménez o Jesús Caldera. Medias verdades e insinuaciones subjetivas con un único objetivo, manchar el currículo de la primera mujer que parece estar en condiciones de liderar el PSOE sin la tutela de aquellos que creen que la Historia ha reservado ese papel exclusivamente para ellos.

El miedo a la derrota es tal, que incluso se lanzan falsos datos para sembrar dudas sobre los recursos de la candidata, como decir que la retransmisión “vía satélite” de los actos de Chacón cuestan “entre 10.000 y 12.000 euros por mitin”, para luego añadir que “un miembro de la ejecutiva” puede asegurar “que ese dinero no lo paga el partido, desde luego”. Una insinuación nada inocente basada en una mentira flagrante, pues todos saben que la señal de vídeo de los actos de Chacón y del propio Rubalcaba se emite vía streaming a través de Internet.

Que el Grupo Prisa no perdonó nunca al PSOE que Zapatero facilitara la aparición de Público y La Sexta y robara a El País -cuyo giro editorial hacia las tesis de la derecha económica más radical es un hecho- el papel de medio progresista por excelencia, por no hablar del dinero perdido con las retransmisiones de fútbol de pago, explica que no haya dudado salir a echar una última mano a Rubalcaba en el tramo final de la campaña hacia el 38 Congreso. Que lo haya conseguido o, por el contrario, haya reavivado la imagen de aquel Rubalcaba conspirador y manipulador que lo convirtió en un perfecto actor secundario de la política, es algo que aún está por ver. Lo cierto es que la jugada de Rodolfo Irago puede volverse en contra el exministro, pues los militantes del PSOE hace tiempo ya que rechazan determinadas prácticas que relacionan con la mala imagen que el partido ha llegado a tener en amplios sectores progresistas de la sociedad.