Alfredo Pérez Rubalcaba comenzó su campaña para hacerse con el liderazgo del PSOE con argumentos que, hoy por hoy, se le están volviendo en contra. Aseguró a todo el quiso escucharle que Carme Chacón no tenía ninguna posibilidad de alcanzar la secretaría general del partido, sobre todo por su pertenencia al PSC y por su falta de solidez en comparación con un candidato de su trayectoria.
Sin embargo, la proximidad de las elecciones andaluzas, a las que la federación regional prefiere concurrir con una imagen de renovación que no creen que Rubalcaba pueda aportar, y los resultados de los congresillos celebrados -que hacen imprevisible el final del cónclave de Sevilla-, han dado al traste con la estrategia del candidato. La victoria de las tesis contrarias a Rubalcaba en Cataluña, Madrid, Valencia, Galicia y la propia Andalucía ha demostrado que la solvencia de la catalana es equiparable a la del exministro, y que su capacidad de liderazgo no tiene nada que envidiarle tampoco.
Llegados a este estado, son muchas las voces que, sin mucho ruido pero audibles, han empezado a añadir otro ítem de cara al 38 Congreso. Rubalcaba tiene las mismas posibilidades de ganar en Sevilla que Chacón, pero no tendría ninguna posibilidad de imponerse a la exministra de Defensa en unas primarias para designar candidato a las elecciones generales, en las que cada militante del PSOE tiene derecho al voto; todos recuerdan el desastroso resultado de Rubalcaba en las elecciones del 20 de noviembre del año pasado, en las que el partido perdió cuatro millones de votos. Se da por hecho que la candidata se presentará a esas primarias, gane o pierda el 38 Congreso. Por el contrario, nadie duda de que si es Chacón quien se hace con la secretaría general del PSOE en Sevilla, Rubalcaba no le plantaría batalla en un proceso de primarias. Se infiere que, más pronto que tarde, Chacón se haría con el liderazgo real del partido. Algunos de los delegados, además, relacionan esta posibilidad con el cambio del discurso de Rubalcaba desde que empezó el proceso, cuando parecía defender el sistema de primarias con participación de todos los militantes, en relación al de ahora -una vez elegidos los delegados- en el que parece defender el mantenimiento del sistema actual y no el de primarias.
Así las cosas, muchos delegados que habían comprometido su apoyo a Alfredo Pérez Rubalcaba podrían estar replanteándose su compromiso. En este sentido, no ha pasado desapercibido que el candidato esté reforzando su agenda en plazas que, según su propio entorno, tenía ya garantizadas, como hoy mismo en Baleares, mientras que Chacón ha estado visitando agrupaciones en las que el voto de los delegados seguiría abierto, como Jaén o Córdoba.
La cita en la capital hispalense promete un fin de semana de gran incertidumbre.